¿Has sentido que tu emprendimiento o PYME está un poco detenida, que no surge o que no tira para arriba? En Tribu Emprende te entregamos algunos tips que son claves para que tu PYME progrese y que un emprendedor no debe perder de vista.
Jennifer Schumacher, asesora del Centro de Negocios Sercotec de Las Condes, entregó algunas características claves que necesitan los líderes y las empresas para prosperar:
1.Capacidad de adaptación estratégica: Esta debe ser continua, debido a que nuestro entorno se encuentra en constante cambio y, lo que funcionó ayer, nada nos asegura que vaya a funcionar mañana.
2. Identificar oportunidades: Un buen emprendedor detecta y aprovecha estas oportunidades para satisfacer las necesidades de su público objetivo.
3.Definir la mejor manera de aprovechar una oportunidad: Es decir, detectar la forma asertiva para convertir esa oportunidad en algo rentable.
4. Rentabilizar la oportunidad, capturando valor a corto plazo: Evaluar el atractivo de la industria y su posicionamiento competitivo. Descubrir su potencial y la propuesta de valor, luego, comunicarla.
5.Sacar provecho a las ventajas competitivas: Convertir en rentable a largo plazo la idea, continuar capturando el valor, probar diferentes estrategias, ir continuamente adaptándose, mutando y realizando cambios para crear una estrategia a largo plazo.
Conocer un tip es un punto de partida; saber cómo aplicarlo en el contexto de una PYME o emprendimiento real es lo que marca la diferencia. A continuación, una lectura práctica de cada uno de los cinco puntos planteados por Jennifer Schumacher, asesora del Centro de Negocios Sercotec de Las Condes:
Cómo poner en práctica estos cinco tips
La capacidad de adaptación estratégica no ocurre sola: requiere revisar con regularidad si los productos o servicios que ofreces siguen respondiendo a lo que buscan tus clientes, y si los canales que estás usando llegan efectivamente a tu público. Puede ser tan concreto como preguntar a tus clientes actuales qué cambiarían del servicio, o revisar qué consultas llegan por redes sociales que todavía no estás respondiendo con tu oferta actual. Incorporar esa revisión como un hábito —y no solo como reacción a una crisis— es lo que transforma la adaptación en una ventaja real.
Identificar oportunidades exige atención activa a las brechas del mercado: las quejas recurrentes de los clientes, los productos que se agotan antes de que puedas reponer, los servicios que la gente solicita aunque no estén en tu catálogo. Esas señales apuntan a necesidades no cubiertas. Cuando un emprendedor las detecta antes que la competencia y actúa con rapidez, la oportunidad se convierte en ventaja concreta.
Definir la mejor manera de aprovechar una oportunidad implica también evaluar si tienes los recursos y las capacidades para hacerlo de forma sostenida. No toda oportunidad es viable para todo emprendimiento: lanzarse sin ese análisis puede dispersar el esfuerzo del negocio y hacer que se pierda el foco en lo que ya funciona. La pregunta correcta no es solo si hay demanda, sino si puedes responder a esa demanda de forma rentable y consistente.
Rentabilizar la oportunidad a corto plazo pasa por conocer el margen real de cada producto o servicio: cuánto cuesta producirlo, cuánto vale para el cliente y cuánto queda después de cubrir los costos. Un negocio que vende mucho pero no calcula ese equilibrio puede crecer en volumen y perder en rentabilidad. Sin claridad sobre los números, la sostenibilidad del día a día queda en riesgo sin importar cuánto crezca la demanda.
Sacar provecho a las ventajas competitivas a largo plazo implica identificar qué es lo que solo tú puedes ofrecer de forma consistente: la atención personalizada, el conocimiento del barrio, la rapidez de entrega, la calidad de los materiales o la especialización en un nicho específico. Ese diferenciador, cuando se mantiene en el tiempo y se comunica con claridad, es lo que hace que los clientes vuelvan y recomienden el negocio a otros. La ventaja competitiva no se anuncia: se demuestra con cada interacción.
Estos cinco elementos —adaptación, identificación de oportunidades, definición de estrategia, rentabilización y construcción de ventajas— no funcionan de manera aislada: forman un ciclo continuo. Un emprendimiento que trabaja los cinco de forma integrada tiene más herramientas para responder a los cambios del mercado y crecer con solidez en el tiempo.
Teniendo en cuenta estos tips, tu emprendimiento o PYME estará lista para surgir y prosperar como el negocio que tanto soñaste.